La Asociación de Profesores de Castilla y León ASPES-CL denuncia la discriminación que sufren los profesores de Enseñanzas Medias

DESDE ASPES-CL VOLVEMOS A DENUNCIAR QUE LA MESA SECTORIAL DE EDUCACIÓN NO DEFIENDE LOS INTERESES Y LAS CONDICIONES LABORALES DE LOS DOCENTES DE ENSEÑANZAS MEDIAS.
El pasado día 27 de enero se ha publicado en el BOCYL la ORDEN EDU/43/2022 donde se publicita el acuerdo para la mejora de las condiciones laborales del personal docente de centros públicos de enseñanzas escolares de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. La Asociación ASPES-CL considera que este acuerdo, lejos de merecer siquiera el nombre de “mejora”, supone una nueva discriminación al profesorado de Enseñanzas Medias, dado que se insiste en mantener las condiciones laborales de este colectivo como unas de las peores en todo el ámbito nacional.
Más de diez años después de la implantación de las medidas de choque contra la ya extinta crisis, cabía esperar que un acuerdo entre la Administración educativa y una parte de los agentes sociales que se sienta en dicha Mesa Sectorial (CSIF, CCOO, ANPE y STEs) supusiera, cuando menos, un regreso a las condiciones previas a la toma de dichas medidas. Sin embargo, en los dos aspectos más importantes del acuerdo, la ratio alumnos/aula y la jornada lectiva semanal, la Orden recientemente publicada supone un beneficio real para el colectivo de Maestros y un claro perjuicio para el colectivo de Profesores de Enseñanzas Medias.
Dicho de otro modo, el profesorado de Enseñanzas Medias seguirá teniendo condiciones laborales propias de los tiempos de crisis.
Desde ASPES-CL denunciamos que la reducción de las ratios de alumnos por aula se haya establecido, con carácter general, en la irrisoria cantidad de 3 alumnos por cada grupo, dado que tal rebaja sobre los números anteriores (25 en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato) no va a tener la más mínima incidencia en una posible mejora de la calidad educativa. Mantener 27 alumnos por aula en Secundaria y 32 por aula en Bachillerato supone perseverar en la dificultad del desempeño diario dentro del aula, ya que esta medida no sirve en modo alguno para reducir la complejidad de la labor docente. Dicho de otra manera, esta reducción no va a suponer un cambio reseñable en la compleja situación actual de las aulas de nuestros centros educativos.
Por otro lado, hay que prestar atención a lo incomprensible de efectuar una reducción de carácter lineal y no porcentual: asistimos al inexplicable escenario de una reducción mayor en los grupos ya de por sí más pequeños y una reducción mucho menor en los grupos más numerosos. Es preciso enmarcar este ilógico disparate en el hecho de que las organizaciones sindicales firmantes de este preacuerdo llevan mucho tiempo obviando la búsqueda de la calidad en la enseñanza y priorizando el favoritismo hacia el grupo más mayoritario de sus afiliados y votantes (sin duda movidos por la búsqueda de réditos electorales). Los números son contundentes al respecto y no pueden engañar a nadie: la reducción en Primaria es del 12%, en Secundaria es del 10%, y en Bachillerato es del 8,57%, es decir, en términos porcentuales se reduce menos en los grupos de por sí más numerosos, lo cual es un sinsentido que excluye cualquier razón pedagógica o de eficacia y que sólo admite como explicación el afán por favorecer a un colectivo en detrimento de otro.
Desde ASPES-CL exigimos a la Administración educativa de Castilla y León que no se convierta en cómplice de este tipo de pérfidas estrategias sindicales y que, en su calidad de garante del mejor sistema educativo posible, lleve a cabo una reducción de las ratios alumnos/aula proporcionales a lo que ahora mismo está establecido en cada etapa educativa. No hacerlo sería incurrir en una injusticia con todos y cada uno de los actores del sistema (alumnos y profesores) y, por supuesto, con el sistema mismo.